Versus

Apenas terminé de trabajar en Los Treinta me llamaron para contarme que pronto partiría la nueva teleserie de TVN: Versus y que querían que yo la musicalizara. ¡Nunca pensé que el descanso sería tan corto, ni tampoco pensé que el nuevo proyecto sería tan duro!Siempre que termina una teleserie existen una serie de cosas post musicalización que hay que hacer. Informes de derechos de autor, respaldos de la información en DVDs, etc. Es precisamente en eso en lo que estaba cuando me llaman del canal para avisarme sobre Versus. Al principio todo el cuento me causo un conflicto ya que por tradición las teleseries del segundo semestre las musicaliza un colega y amigo mío. Sentí que lo estaba pasando a llevar, pero hablé con él y al final quedo todo bien y claro.

Inicio a morir

Es costumbre que todo inicio sea critico, intenso y agotador. Este no ha sido la excepción, sobre todo después del bajo raiting que obtuvo la teleserie anterior: Los Capo. Existían y existen muchas expectativas con esta teleserie y aunque el resultado (para los ejecutivos) no ha sido del todo satisfactorio creo que no esta tan mal después de todo.Pero la verdad es que todo ese cuento del raiting a mi me importa bien poco. Lo justo y necesario solamente. Lo que de verdad me interesa es hacer bien mi trabajo y dejar contento al director y en este caso a la directora. Por eso tengo que decir que esta partida ha sido sin duda la más difícil que me ha tocado jugar. Nunca me había costado tanto encontrar “la onda” musical de una teleserie. Fue un verdadero karma. El primer capitulo lo corregí tres veces y aun así no quedé satisfecho. Cuando lo revisamos con la directora y noté claramente en su cara que no estaba contenta casi entro en la desesperación. Eso es lo peor que puede pasar… sentirse inseguro de lo que uno hace.

Hay varios factores que incidieron y creo que es justo mencionarlos.

  1. El escaso tiempo de preparación. Cuatro días para armar una librería musical para una teleserie con una variedad de personajes tan grande como la que tiene Versus es casi un crimen. La cosa no funciona así y espero que para la próxima vez me avisen con más tiempo.
  2. El escaso material musical al inicio. Solo existían algunos temas definidos para los personajes. El resto de las canciones las propuse yo mismo y los definimos luego con la productora y la directora de la teleserie, lo que creo es incorrecto ya que hay gente contratada para hacer este trabajo. Me parece muy irresponsable entregar tan poco material y tan tarde, sobre todo en un producto que es importantísimo para el canal. Lo siento; es mi opinión. Caiga quien caiga. Le pese a quien le pese.
  3. Yo. Es primera vez que me toca hacer una teleserie con un espectro tan amplio de personajes.

En 16 y 17 el campo era muy acotado y la música era muy específica, prácticamente una colección de buenas canciones y música ad-hoc a los personajes. Un poco de pop y rock. La sonoridad y el timbre musical eran claros. En Ídolos ocurrió lo mismo. Los personajes eran pocos. La música muy oscura. Con muy pocas pinceladas de humor y liviandad. Mucha electrónica a lo Massive Attack, Portishead, etc. En Los Treinta se repite la misma historia. Pocos personajes, todos muy parecidos. La música claramente enfocada en los finales de los ochenta y principios de los noventa. En fin. Todo muy acotado.

En cambio en Versus el ámbito es demasiado amplio respecto a mi experiencia previa. En muchos momentos sentí que el “poncho” me estaba quedando grande. Por ejemplo, me costó mucho encontrar el humor en esta teleserie. O mejor dicho el tipo de música para el humor. Incluso hoy que ya llevamos más de veinte capítulos todavía me cuestan algunas escenas. También me costó mucho encontrar algo para la doble personalidad de Francisco Melo. Al principio lo planteé muy oscuro y para la directora era más liviano, me costó mucho encontrar algo y aquí tengo mucho que agradecerle a don Marco Tapia por sus sugerencias. Por otro lado en los personajes jóvenes no hubo mayor problema ya que son como una extensión de la teleserie juvenil y hoy más que nunca hay música sonando por todas partes.

Lo anterior por una parte. Por otro lado estuvieron los alargues, atrasos y cambios de ultimo minuto, que estoy seguro, fueron la parte más crítica de todo el proceso. Esta vez como nunca estuvimos a punto de no salir al aire. Nos vimos obligados a trabajar mucho tiempo para poder llegar con el producto a puerto sin sacrificar la calidad a la que estamos acostumbrados. Creo que ha sido duro y estresante para todos los que estamos involucrados en esta historia. En especial para nosotros, el último eslabón de la cadena. Don Pablo Muñoz (sí, él mismo master de Los Treinta), el encargado de la post-producción de sonido y la mezcla final vino a trabajar hasta enfermo. Ha sido sacrificado para él y para todos.

La máquina andando

Hoy estoy más tranquilo. La cosa se ha relajado un poco más. Por eso en estos momentos más calmos aprovecho de presentar mis disculpas por más de alguna salida de madre que haya tenido lugar por ahí. (Quenita, Don Pablo, Don Hector cada uno sabra porqué si es que llegan a leer esto). Sorry muchachos…

En fin, el tren ya va corriendo y la maquinaria al parecer ya esta bien aceitada. Claro que todavía resiento mucho el haber pasado el 18 de Septiembre trabajando, pero así no más es la cosa y, aunque creo que nunca me voy a acostumbrar, ya es parte de la vida. Además los comentarios que he recibido han sido muy gratificantes. En especial los de la directora. Creo que hemos llegado al punto correcto y aunque de todas las teleseries en las que he trabajado esta ha sido la más difícil, las más agotadora y la más trabajada, estoy contento ya que al final el poncho me lo pude poner y no me quedo tan grande.

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